Acidos grasos esenciales y la piel

Acidos grasos esenciales y la piel

A lo largo de la historia el hombre ha sabido aprovechar las espléndidas propiedades cosméticas de los aceites vegetales. Los egipcios ya realizaban bálsamos a base de aceites extraídos de plantas. El heleno Hipócrates, aconsejaba en sus escritos masajes con ciertos aceites y viejas civilizaciones orientales hacían empleo de ellos con diferentes finalidades.

Los aceites vegetales, aparte de contener diferentes porcentajes de ácidos grasos esenciales, ocultan esenciales cantidades de vitaminas y principios activos, geniales para el cuidado de la piel y el pelo. Esencialmente, todos alimentan y revitalizan. Asimismo favorecen la hidratación, puesto que asisten a retener la humedad. Forman sobre la piel una suerte de barrera impermeable que, aparte de resguardar la epidermis de las agresiones externas, evita que la humedad se evapore, dejando la transpiración. Mas no todos son iguales. Unos son ricos en antioxidantes, otros mejoran la elasticidad, los hay que resguardan de las radiaciones solares, y ciertos, aun, asisten a eludir las estrías. Un elevado porcentaje son extraídos a través de prensado en frío. Muchos de estos aceites sirven como vehículo para diluir en ellos aceites esenciales, que al ser realmente concentrados no pueden ser aplicados de manera directa sobre la piel. Los aceites esenciales son complejas substancias volátiles que se extraen del planeta vegetal a través de métodos de instilación, en general a través de alambiques.

El aceite de almendras dulces es apreciadísimo por su veloz absorción. Resalta por su alto contenido en ácidos grasos mono y polisaturados, vitaminas A, B1, B2, B6, Y también y fitoesteroles. Tiene efecto hidratante, nutritivo y protector. Contribuye a prosperar la regeneración celular y flexibiliza la piel, dejándola suave. Es genial para aplicar sobre la piel y el pelo seco y frágil, aportando iluminación. Asimismo ayuda a quitar eccemas y también irritaciones cutáneas. Puedes realizar un exfoliante natural para el cuerpo, mezclando cien cc. de aceite de almendras con 2 cucharadas de sales del Himalaya. Tu piel quedase limpia y sedosa.

El aceite de aguacate contiene fitoesteroles y vitamina liposolubre A, D y Y también. Remoza, alimenta, suaviza y también hidrata la piel y el pelo. Asimismo resguarda en frente de las agresiones externas, incrementando la flexibilidad de la piel. Ayuda a arreglar los estragos producidos por el sol. Es apropiado para el cuidado de las pieles secas, avejentadas y castigadas. 

El aceite de jojoba es hidratante y esta recomendado para el cuidado de pieles maduras, puesto que tiene propiedades antioxidantes. Es emoliente y nutritivo. Contiene anti-inflammatorios naturales, con lo que es apropiado para masajear zonas con dolores provocados por artritis y reuma. Es eficiente en el tratamiento de diferentes eczemas y soriasis. Puedes preparar una fácil leche limpiadora mezclando 2 cucharadas de yogurt natural, 15 gotas de jugo de limón y treinta de aceite de jojoba.

El aceite de onagra se acostumbra a usar con fines nutritivos, hidratantes, suavizantes y revitalizantes. Se consigue por presión en frío de las semillas de una planta originaria de América del Norte, donde la tribu de los Ojiwas la han usado desde hace siglos con fines productos cosméticos. Contiene ácidos grasos esenciales y omega seis. Tiene propiedades antienvejecimiento, favorece la regeneración celular, revitaliza las células y elastiza la piel.

El aceite de germen de trigo es hidratante, nutritivo, regenerador y protector contra los rayos solares. Es una fuente incomparable de ácidos grasos esenciales, provitamina A, lecitina, estearina y vitamina liposoluble E. Sus propiedades antioxidantes ralentizan la acción de los radicales libres. Suaviza la piel y aumenta su elasticidad, con lo que previene la aparición de estrías. Puedes conseguir una mascarilla rejuvenecedora si viertes en un recipiente una cucharada sopera de aguacate, 2 cucharadas de leche entera y treinta gotas de aceite de germen de trigo. 

El aceite de caléndula se consigue por maceración. Tiene propiedades descongestionantes, regeneradoras y antiinflamatorias. Es genial para aplicar tras una exposición solar, cuando la piel esta irritada o bien sensibilizada y para el cuidado de la piel de los pequeños. Asimismo esta indicado para aplicar sobre zonas que presenten sensibilidad extrema, dermatosis, rozaduras y también irritaciones. 

El empleo del aceite de palma se remonta al Viejo Egipto. Contiene vitaminas A y Y también, con lo que resulta un genial antioxidante que ralentiza el envejecimiento cutáneo. Resguarda contra los efectos dañinos de las agresiones solares. Asimismo contiene beta-carotenos, ventajosos protectores de la piel en la época de verano.

El aceite de avellana esta indicado para el cuidado de las pieles grasas, puesto que es astringente y ayuda a cerrar los poros. Es un genial aceite vehicular que aporta hidratación y alimentación a la piel. 

El aceite de cáñamo se consigue por primera presión en frío de los cogollos de la planta Cannabis Sativa. Es rico en ácidos grasos esenciales y vitamina liposoluble E. Tiene propiedades hidratantes, reafirmantes y regeneradoras.

El aceite de calabaza se extrae de las pepitas de este vegetal. Tiene un alto contenido en ácidos grasos poli-insaturados y vitamina liposoluble E. Además de esto, contiene calcio, magnesio y fósforo, con lo que es buen remineralizante.

El aceite de rosa mosqueta es hidratante, regenerante, antioxidante y cicatrizante. Suaviza las arrugas y revitaliza el fibroblasto, responsable de generar colágeno y elastina. Mejora la elasticidad de la piel y aporta iluminación. Facilita la penetración de los principios activos merced a su acción permeabilizadora de la membrana celular. Además de esto, acrecienta el flujo de oxígeno en la piel. Asimismo se le atribuyen efectos antiinflamatorios y se usa para regenerar quemaduras y ciertas dermatitis. Previene el fotoenvejecimiento y es un genial regenerador para tras los baños de sol. Activa la regeneración de tejidos dañados, ayudando a suprimir heridas, quemaduras, cicatrices y máculas. Aplicado a lo largo del embarazo evita la aparición de estrías.

El aceite de argán se extrae de la pepita del fruto de un árbol llamado Argania Espinosa, que medra eminentemente en Marruecos. Su empleo es frecuente entre las mujeres beréberes. La virtud más apreciada es su capacidad de frenar la degeneración de los tejidos, con lo que es ingrediente de muchas fórmulas antienvejecimiento. Asimismo se emplea como protector solar.

El aceite de tepezcohuite resulta excepcional por su gran poder hidratante y reparador. Contiene bioflavonoides que estimulan la micro circulación periférica. El aceite de borraja regenera, revitaliza, fortalece y aporta flexibilidad. El de hipérico calma las quemaduras leves producidas por el sol y relaja la piel. El de maíz es un genial aceite vehicular. El aceite de sésamo fortalece la piel, combate la flaccidez y la resguarda de los rayos solares. El de soja, aparte de ser realmente nutritivo y de simple absorción, esta indicado para las pieles que presentan inconvenientes de acne. El aceite de albaricoque es genial para cuidar la piel sensible y avejentada. El aceite de coco se emplea para facilitar el bronceado, mas asimismo es genial para el cuidado del pelo y de las uñas.

Posted on 20/11/2016
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